¿Cómo elegir un casco?

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Comprar un casco supone un desembolso importante de dinero que conviene sopesar bien, ya que se trata de la medida de seguridad pasiva más importante para un motorista. Antes de adquirir un casco, tengamos en cuenta que:

  • Se debe comprobar si muestra la inscripción E9, que indica que está homologado.
  • El casco debe ajustarse perfectamente a la cabeza. La parte interior debe presionar los pómulos, porque con el uso esta zona tiende a ceder. Si se usan gafas, debe probarse con ellas puestas.
  • Cuanto mayor sea el número de orificios de entrada y salida de aire más cómodo y seguro resultará y mejor transpirará nuestra piel.
  • La pantalla debe evitar el vaho y las rayas. Si no cumple con la norma “Mist retardant” resulta interesante adquirir una lámina que sí la cumpla con el fin de pegarla encima.
  • En cuanto al cierre, a pesar de que sea más incómodo y algo más lento de poner y quitar, conviene optar por el sistema de doble anilla porque es el que mejor se ajusta al cuello. Una vez cerrada la hebilla de seguridad, el casco no debe salir, aunque se tire con fuerza.
  • La espuma interior debe estar fijada en piezas desmontables e intercambiables, para facilitar su limpieza y su cambio cuando se deteriore.
  • Lejos de consideraciones estéticas, cuanto más vivo y reflectante sea el color del casco, mejor seremos vistos.
  • Si sufre algún impacto, aunque no haya dejado marcas, conviene sustituirlo.

Las pantallas es clave.

360sheet_peltorg90wingLas pantallas protegen la cara, a la par que han de ofrecer una visión nítida que permita una conducción segura. Están compuestas de policarbonato, una resina termoplástica, y están sujetas a una férrea norma que fija su comportamiento ante pruebas mecánicas, así cómo su comportamiento ante los impactos, su capacidad antirayado y los posibles defectos ópticos (esto es, cómo actúan ante la difusión de la luz y su capacidad refractiva).

La norma no exige que las pantallas de los cascos eviten el vaho, pero sí fija una prueba opcional muy exigente que, si la pasan, les permite lucir el distintivo “Mist retardant”. Ninguna pantalla de las ocho llevaba esta etiqueta, pero los dos Shoei incluían como accesorio una lámina que se fija en el interior de la pantalla y que cumple con esta estricta especificación. Estas láminas antivaho se pueden adquirir de forma separada para ser añadidas a cualquier modelo de casco.

Las pantallas de los cascos deben recibir un tratamiento que evite las rayas. Tiene su predicamento la creencia de que los cascos baratos ofrecen un comportamiento muy inferior a los más caros en este apartado. Pero las ocho muestras del análisis comparativo superaron el test de laboratorio, demostrando que todas tienen un buen comportamiento ante los rayones, muy por encima de lo que exige la norma. Este resultado fue muy brillante en los dos modelos estudiados de Shark y Shoei XR-1.000. Las ocho pantallas también demostraron ser resistentes a los golpes. La propia forma de la pantalla produce unos defectos de visión, por lo que resulta esencial que esta refracción de la imagen no sea excesiva y permita ver alrededor con seguridad. Todos los cascos superaron este test y se ajustaron a lo que indicaban en sus etiquetados.

Cuestión de peso

Deviene esencial que los cascos sean livianos, ya que en ocasiones deben llevarse puestos durante varias horas. Los más ligeros son los dos Shoei, el XR-1000 (1.338 gramos) y el X-Spirit (1.362 gramos). El más pesado es Shark RSX, con 1.569 gramos, seguido de Shark “RSF”, de 1.529 gramos. El peso indicado en el etiquetado y el real no coincidieron en AGV Ti-Tech (pesa 135 gramos más) y en Arai Condor (68 gramos más).
Los cascos analizados tienen dos sistemas de cierre: doble anilla o apertura rápida. El primero, que es más seguro, mantiene el casco siempre bien ajustado, aunque el segundo es más rápido de atar. Los dos Shoei, Arai, AGV Ti-Tech y Shark RSX utilizan la doble anilla, mientras que el resto tiene la apertura rápida.

Aireación adecuada

Un casco que no ventile bien, que no disponga de los suficientes orificios de entrada y salida del aire, será más incómodo y peligroso porque la presión que ejerce el viento a altas velocidades puede provocar bruscas oscilaciones. Shoei X-Spirit es el mejor, con diez agujeros (cinco de entrada y cinco de salida), seguido por AGV Airtech y AGV Ti-Tech con ocho cada uno. Shark RSX (dos de entrada y uno de salida) y Shark RSF (dos de entrada y dos de salida) son peores.
El acolchado interior de los ocho cascos es de poliespan, que disminuye las vibraciones, pero que, con el tiempo se ensucia, forma holguras y se deforma. Por eso conviene que los interiores de los cascos se puedan desmontar para ser sustituidos o lavados (aunque no conviene hacerlo a menudo). Arai Condor y Shark RSF son los peores, al no permitir soltar el interior. En AGV Airtech y AGV Daystar y en Shoei XR-1.000 el interior se desarma en parte; en los otros tres se desmontan completamente.

Fuente:http://revista.consumer.es

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